Médico Oftalmóloga · Universidad de Chile
Soy Médico Cirujano Oftalmóloga, formada en la Universidad de Chile, con formación y experiencia en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades oculares en pacientes de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores.
Me especializo en cirugía de catarata e implante de lente intraocular, así como en retina médica y quirúrgica, realizando procedimientos como vitrectomía, inyecciones intravítreas y tratamientos láser con tecnología de última generación.
Atiendo con un enfoque centrado en la persona: escucho, explico y acompaño a cada paciente en su proceso, combinando precisión quirúrgica con un trato cercano y empático.
La catarata es la opacidad del cristalino, el lente natural del ojo. Con el tiempo produce visión borrosa, sensibilidad a la luz y dificultad para ver de noche. La cirugía consiste en reemplazar el cristalino opaco por un lente intraocular artificial, recuperando la visión de forma segura y efectiva. Es un procedimiento ambulatorio, de corta duración, y una de las cirugías más realizadas en el mundo.
El lente intraocular (LIO) reemplaza al cristalino luego de una cirugía de catarata o como parte de una cirugía refractiva. Existen diferentes tipos: monofocal (visión a una distancia), multifocal (visión de cerca y lejos) y tórico (para corregir astigmatismo). La elección del lente se realiza en conjunto con la paciente, considerando su estilo de vida y necesidades visuales.
La retina es la capa más interna del ojo, responsable de capturar las imágenes. Sus patologías incluyen el desprendimiento de retina, la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE), la retinopatía diabética y las oclusiones vasculares. Según la enfermedad, el tratamiento puede ser médico (inyecciones intravítreas, láser) o quirúrgico (vitrectomía).
Son inyecciones de medicamentos directamente dentro del ojo, indicadas para tratar enfermedades que afectan la retina como DMRE húmeda, edema macular diabético y oclusiones de vena retinal. Se realizan en pabellón bajo anestesia local, de forma ambulatoria. Los fármacos utilizados (anti-VEGF) actúan inhibiendo el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos, preservando y mejorando la visión.
La vitrectomía es una cirugía en la que se extrae el vítreo, el gel que llena el interior del ojo, para tratar diversas patologías retinales. Está indicada en desprendimiento de retina, hemorragia vítrea, membranas epirretinianas y agujero macular, entre otras. Se realiza con técnicas mínimamente invasivas de microcirugía, con recuperación progresiva según cada caso.
El pterigión es un tejido anormal que crece desde la conjuntiva hacia la córnea, frecuente en personas expuestas a luz solar y viento. El chalación es un quiste palpebral producido por la obstrucción de una glándula sebácea. Ambas condiciones tienen tratamiento quirúrgico ambulatorio sencillo, con técnicas que minimizan la posibilidad de recidiva y permiten una recuperación rápida.
Se recomienda un control oftalmológico al menos una vez al año en adultos mayores de 40 años, y con mayor frecuencia si existe diabetes, hipertensión, antecedentes familiares de glaucoma o cualquier síntoma visual. En niños, el primer control debe realizarse antes de los 3 años, ya que detectar problemas a tiempo es clave para un desarrollo visual normal.
Algunos síntomas requieren evaluación urgente: visión borrosa de aparición súbita, destellos de luz o flotadores nuevos, pérdida de campo visual, ojo rojo con dolor, o sensación de velo en la visión. Ante cualquiera de estas señales, no esperes tu próximo control: consulta a la brevedad, ya que algunas condiciones requieren tratamiento inmediato para proteger tu visión.
Los niños rara vez se quejan de ver mal porque no saben que su visión es diferente. Por eso es fundamental realizar controles preventivos desde temprana edad. Problemas como la ambliopía (ojo perezoso), el estrabismo o los vicios de refracción (miopía, hipermetropía, astigmatismo) tienen mucho mejor pronóstico si se detectan y tratan antes de los 7 años.
El uso prolongado de pantallas no daña la retina, pero sí puede causar fatiga visual, sequedad ocular y cefalea. La regla 20-20-20 ayuda: cada 20 minutos de pantalla, mira un objeto a 20 pies (6 metros) durante 20 segundos. Además, recuerda parpadear con frecuencia, mantener buena iluminación ambiental y ajustar el brillo de tu pantalla al entorno.
La radiación UV es un factor de riesgo para cataratas, pterigión y degeneración macular. Usa lentes de sol con filtro UV400 certificado todo el año, especialmente en la playa, la nieve y la montaña. Los lentes oscuros sin filtro UV pueden ser peores que no usar nada, porque dilatan la pupila y permiten entrar más radiación. Elige siempre lentes con certificación.
La diabetes puede afectar los vasos sanguíneos de la retina, produciendo retinopatía diabética, una de las principales causas de ceguera evitable en adultos. El control estricto de la glicemia, la presión arterial y el colesterol reduce el riesgo. Todo paciente diabético debe realizarse un fondo de ojo al menos una vez al año, aunque no tenga síntomas visuales.
Pacientes
Publicadas en Doctoralia · RedSalud Vitacura
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